El siglo XXI ha visto un cambio significativo en la forma en que nos movemos y experimentamos nuevas culturas. Con la creciente demanda de viajes, especialmente en Asia y América Latina, la industria del turismo aéreo se ha convertido en un sector clave para el desarrollo económico y social de muchos países.
Sin embargo, este crecimiento excesivo también ha planteado desafíos importantes. La industria del turismo aéreo es uno de los principales emisores de gases de efecto invernadero en el mundo. Las naves aéreas, que utilizan combustibles fósiles para propulsarse, contribuyen significativamente al calentamiento global.
En este sentido, la creación de vuelos más ecológicos y el aumento de la eficiencia energética son fundamentales. El turismo sostenible no solo es una responsabilidad para las empresas del sector, sino también para los viajeros.
Otra tendencia emergente en el mundo del turismo aéreo es la creación de "cuarentas viajes". Este concepto se basa en la idea de hacer al menos 40 viajes en un año. Un objetivo ambicioso que puede parecer soñado para algunos, pero que tiene sentido si se consideran los beneficios que conlleva.
Algunos de los beneficios del turismo sostenible incluyen la reducción de la huella de carbono, la protección del medio ambiente y la promoción de culturas locales. Además, el turismo sostenible puede impulsar la economía local y crear empleos.